Tras plante al corazón
Someterse a un transplante de corazón debe ser tan cruel para el donante como para el corazón que se instala en el pecho de un desconocido de andar lento.
Para este, adaptarse a un nuevo latido le resulta extraño por lo que decide caminar con los pies.
La mano con la que toca su pecho diariamente, es la misma mano con la que se masturba. Así, sus latidos junto a su erección se desvanecen conforme su mano deja de culpar.
Su pie, victima de la ansiedad, empieza a brincar en correcta modulación a los latidos de su corazón.
Armonía, pieza del ritmo.
154 latidos por segundo
124 paro cardiaco
… algo más; taquicardia.
Hoy, late como camina.
O(h), camina como late.
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